Cada año, cientos de empresas chilenas contratan un proveedor de desarrollo de software y terminan frustrados: el proyecto se entregó tarde, el software no funciona como se prometió, o el proveedor desapareció a mitad del proyecto.
No es que todos los proveedores sean malos. El problema es que la mayoría de las empresas no sabe cómo evaluarlos. Este artículo te da los criterios concretos para hacer una elección bien informada.
Lo que dicen los datos sobre proyectos de software
Antes de entrar en los criterios, conviene entender la magnitud del problema con datos reales:
| Indicador | Dato |
|---|---|
| Proyectos de software que fallan o se entregan con problemas graves | ~68% (Standish Group, 2023) |
| Proyectos entregados tarde o sobre presupuesto | 55% a nivel global |
| Porcentaje de proyectos que se cancelan antes de terminar | ~19% |
| Sobrecosto promedio en proyectos de software | 45% sobre el presupuesto original |
| Empresas que reportan insatisfacción con su proveedor de software | ~60% en Latinoamérica |
Estos números no son para alarmarte, sino para entender que el riesgo es real y que la selección del proveedor es la decisión más importante del proyecto.
Dato Chile: el mercado de servicios TI en Chile crece entre un 8-12% anual y hay más de 1.400 empresas de desarrollo de software activas. La oferta es amplia, lo que hace la selección más compleja, no más fácil.
¿Cuánto cuesta elegir mal?
Elegir un proveedor equivocado tiene costos directos e indirectos que rara vez se calculan antes:
- Costo de rehacer el trabajo: si el proyecto falla, recuperar lo avanzado y recomenzar con otro proveedor puede costar el 50-80% del presupuesto original adicional.
- Tiempo perdido: un proyecto de 6 meses que falla implica entre 9 y 18 meses de retraso en contar con la solución.
- Costo de oportunidad: durante ese tiempo, el negocio operó sin la herramienta que necesitaba.
- Costo de gestión: el tiempo de tu equipo dedicado a gestionar un proyecto fallido es significativo.
Un estudio de McKinsey estima que por cada $1 ahorrado al elegir la propuesta más barata sin due diligence adecuado, se gastan en promedio $5 en correcciones y retrasos.
Por qué es difícil elegir bien
El desarrollo de software tiene características que lo hacen especialmente complicado para contratar:
- El producto es intangible: no puedes “probar” el software antes de que exista.
- Es difícil evaluar la calidad técnica sin ser técnico: ¿cómo sabes si el código que te entregaron es bueno?
- Los plazos y costos son inherentemente inciertos: proyectos complejos tienen imprevistos.
- Las promesas son fáciles de hacer: cualquier empresa puede prometer lo que quieras. Cumplir es otra cosa.
Por estas razones, la evaluación de proveedores de software requiere criterios más sofisticados que simplemente pedir tres cotizaciones y elegir la más barata.
Los 10 criterios que más importan
1. Experiencia en proyectos similares al tuyo
No basta con que la empresa “tenga experiencia”. La experiencia relevante es la que se parece a tu proyecto en industria, complejidad y tecnología.
Lo que debes preguntar: “¿Han desarrollado algo similar a lo que necesito? ¿Pueden mostrarme ese proyecto?”
Señal de alerta: te muestran un portafolio muy diverso pero sin profundidad en ningún área, o no pueden darte contactos de referencia de proyectos similares al tuyo.
2. Metodología de trabajo y proceso
Cómo trabaja la empresa es tan importante como los proyectos que ha hecho. Una buena empresa de desarrollo tiene un proceso claro que puede explicar.
Lo que debes preguntar: “¿Cómo gestionan un proyecto desde el inicio hasta la entrega? ¿Qué metodología usan? ¿Cómo manejan los cambios de alcance?”
Señal de alerta: respuestas vagas como “trabajamos con metodología ágil” sin poder explicar qué significa eso en la práctica. O no tienen proceso claro para manejar cambios de alcance.
3. Comunicación y transparencia
Este es uno de los criterios más subestimados. Un proveedor técnicamente brillante que comunica mal puede ser más problemático que uno técnicamente bueno que comunica bien.
Lo que debes evaluar:
- ¿Responden rápido a tus consultas durante la etapa de cotización?
- ¿Explican las cosas en términos que puedes entender?
- ¿Son transparentes cuando algo no les queda claro?
Si durante la etapa de cotización son lentos o poco claros, eso se va a multiplicar durante el proyecto.
4. Capacidad técnica verificable
No tienes que ser técnico para evaluar esto. Hay señales observables:
- Tienen código público (GitHub): puedes ver cómo escriben.
- Usan tecnologías vigentes: si proponen tecnologías muy antiguas o muy exóticas sin buena justificación, pregunta por qué.
- Explican las decisiones técnicas: un buen proveedor puede explicarte en términos simples por qué eligió una tecnología u otra.
- Tienen certificaciones relevantes: AWS, Google Cloud, Microsoft Azure, Scrum, etc.
Señal de alerta: no pueden explicar sus decisiones técnicas, o proponen tecnologías sin justificación.
5. Propiedad del código
Este punto es crítico y muchas empresas no lo revisan antes de firmar.
La regla básica: el código que se desarrolla para ti debe ser tuyo al finalizar el proyecto. No del proveedor.
Preguntas específicas:
- ¿A nombre de quién queda registrada la propiedad intelectual del código?
- ¿Puedo contratar a otro proveedor para continuar el desarrollo si la relación termina?
- ¿Me entregas el código fuente completo al finalizar?
Señal de alerta: cualquier cláusula que limite tu acceso al código fuente o que reserve derechos al proveedor es una bandera roja.
6. Equipo asignado y su estabilidad
¿Quién va a trabajar en tu proyecto? La empresa puede tener una excelente reputación, pero si asigna a sus desarrolladores junior o cambia el equipo a mitad del proyecto, el resultado puede ser muy diferente.
Lo que debes preguntar:
- ¿Quiénes específicamente van a trabajar en mi proyecto?
- ¿Cuánto tiempo llevan en la empresa?
- ¿Cuál es la tasa de rotación del equipo?
Señal de alerta: no pueden decirte quién exactamente va a trabajar en tu proyecto, o los que presentan como “el equipo” son distintos a los que realmente lo trabajarán.
7. Referencias de clientes reales
Siempre pide referencias. Y no solo los nombres en un documento; pide contactos directos para hablar con ellos.
Preguntas para las referencias:
- ¿El proyecto se entregó en el plazo y presupuesto acordado? Si no, ¿por qué?
- ¿Cómo fue la comunicación durante el proyecto?
- ¿El software funciona bien en producción?
- ¿Volvería a trabajar con ellos?
Una empresa que te niega referencias o que solo puede darte testimonios escritos (no contacto directo) probablemente tiene algo que ocultar.
8. Contrato claro y completo
Un buen contrato protege a ambas partes. Si el proveedor es bueno, no le molesta firmar un contrato que establezca claramente:
- Alcance detallado: qué incluye y qué no incluye el proyecto.
- Plazos y hitos: cuándo se entrega cada parte.
- Condiciones de pago: vinculadas a entregables, no a fechas.
- Gestión de cambios: cómo se manejan modificaciones al alcance.
- Propiedad intelectual: el código es tuyo.
- Garantía: qué pasa si hay bugs después de la entrega.
- Condiciones de terminación anticipada: qué pasa si la relación no funciona.
Señal de alerta: un proveedor que presiona para firmar rápido sin revisar el contrato, o que presenta un contrato muy breve que no cubre estos puntos.
9. Modelo de precios transparente
El precio más bajo no siempre es el mejor negocio. Pero el precio debe ser transparente y justificado.
Modelos de precio y sus riesgos:
| Modelo | Descripción | Riesgo |
|---|---|---|
| Precio fijo | Monto cerrado por el alcance definido | Si el alcance cambia, pueden cobrar extras altos |
| Por hora | Se cobra por horas trabajadas | El costo final es incierto |
| Time & materials | Precio estimado con ajuste según trabajo real | Similar a por hora |
El mejor modelo para proyectos con alcance bien definido es el precio fijo con una cláusula clara de gestión de cambios. Esto alinea incentivos.
Señal de alerta: propuesta con precio muy bajo sin especificación de alcance detallada. El precio bajo puede ser señal de que no entendieron el alcance, o de que planean cobrar extras en cada paso.
10. Soporte post-entrega
El software no termina cuando se entrega. Van a aparecer bugs, van a surgir nuevas necesidades y el software va a necesitar actualizaciones de seguridad.
Lo que debes preguntar:
- ¿Qué incluye el soporte post-entrega?
- ¿Por cuánto tiempo?
- ¿Cuál es el tiempo de respuesta ante un problema crítico?
- ¿Qué costo tiene el soporte después del período incluido?
Señal de alerta: la empresa no tiene un servicio claro de soporte o se desentiende del tema.
Las señales de alerta más importantes
Además de las mencionadas en cada criterio, estas son las señales de alerta que deben encender todas las alarmas:
🚨 No tienen casos de éxito verificables con contactos reales 🚨 Prometen entregar en plazos irrealmente cortos 🚨 No hacen preguntas sobre tu negocio antes de cotizar 🚨 La propuesta no menciona qué pasa si el alcance cambia 🚨 No tienen equipo propio; usan freelancers para todo 🚨 No pueden explicarte la tecnología que usarán en términos simples 🚨 Presionan para cerrar rápido con descuentos de urgencia
Cómo evaluar varias propuestas en paralelo
Cuando tienes 3-4 propuestas, es difícil compararlas si no tienen el mismo formato. Recomendamos crear una grilla de evaluación con ponderación:
| Criterio | Peso | Proveedor A | Proveedor B | Proveedor C |
|---|---|---|---|---|
| Experiencia relevante | 25% | 8/10 | 6/10 | 9/10 |
| Precio/valor | 20% | 9/10 | 7/10 | 6/10 |
| Metodología | 15% | 7/10 | 8/10 | 8/10 |
| Comunicación | 15% | 9/10 | 5/10 | 8/10 |
| Contrato y transparencia | 15% | 8/10 | 6/10 | 9/10 |
| Soporte post-entrega | 10% | 7/10 | 7/10 | 8/10 |
Esta grilla hace la comparación objetiva y ayuda a justificar la decisión internamente.
¿Qué preguntar en la primera reunión?
Cuando te reúnes con un proveedor potencial, estas preguntas te dicen mucho:
- “¿Qué preguntas tienen sobre mi proyecto?” (si no hacen preguntas, no lo están entendiendo)
- “¿Qué proyectos similares al mío han hecho?” (pide que te los muestren)
- “¿Qué podría salir mal en un proyecto como este?” (los buenos proveedores son honestos sobre los riesgos)
- “¿Cómo se maneja si el proyecto se retrasa?” (te dice cómo gestionan los problemas)
- “¿Pueden darme el contacto de 2-3 clientes para hablar con ellos?” (la respuesta importa tanto como los contactos)
La calidad de las respuestas te dice mucho más que el precio.
En Devint sabemos que elegir un proveedor de tecnología es una decisión difícil. Por eso somos transparentes en todo el proceso: te mostramos casos de uso reales, te conectamos con clientes anteriores y trabajamos con contratos claros que protegen tu inversión.
Si estás evaluando proveedores para tu próximo proyecto, contáctanos. Podemos conversar sin compromiso y ayudarte a definir los criterios correctos para tu caso específico.